Desde que tengo uso de razón he soñado con la alimentación y la nutrición. Siempre andaba con la mente enfocada en este mundo tan maravilloso, queriendo aprender cada vez más y más.
Recuerdo que cuando tenía sobre diez años mi madre me compraba la tan famosa revista Super Pop. En ella venían artículos sobre alimentación y dietas y siempre los recortaba y los guardaba en una carpeta. Estoy segura de que los llego a leer hoy en día y me echaría las manos a la cabeza.
Por vivencias personales, y gracias a la cultura de dieta, mi mayor vocación es transmitir desde la educación nutricional un estilo de vida saludable realista y adaptado a ti sin perder de vista tus objetivos.
Me especialicé en nutrición deportiva por la curiosidad que me genera como nuestro cuerpo puede llegar a ser una máquina de rendimiento perfecta y que, gracias a la alimentación, podamos potenciar todavía más ese rendimiento, la recuperación muscular y a la vez que evitamos lesiones.
También me gusta trabajar el concepto de la psiconutrición con profesionales de la psicología para poder ofrecer a aquellas personas que lo necesiten un tratamiento de calidad y afrontar el problema desde la raíz para que nunca más vuelva a florecer ninguna mala hierba ahí. Comer no es sólo nutrir el cuerpo, también es nutrir la mente.