
¡Hola, hola! 😀
No podía inaugurar el blog de otra manera que no fuera con una receta para vagos.
¿Que qué viene siendo una receta para vagos? Aquella que no necesita cocinar (aún que bueno, un mínimo de fueguito o remover podemos permitirnos).
Vivimos con un ritmo de vida tan acelerado que cocinar a veces pasa a un segundo plano y pensamos que para llevar una alimentación saludable es necesario, sí o sí, tener una planificación perfecta y productos frescos disponibles en casa. Y nada más lejos de la realidad. Con ciertas conservas saludables podemos tener en dos minutos un plato rico y equilibrado.
Estoy segura de que a medida que os vaya dando ideas de recetas sin apenas necesidad de cocinar dirás: ¡concho! ¿¡pero cómo no lo he visto antes!? Y es normal. A veces sólo necesitamos que alguien nos lo diga y nos lo ponga delante de los ojos.
La receta de hoy es de judías verdes con garbanzos.
Por un lado, tenemos las judías que incorporamos dentro del grupo de las verduras. Y por el otro los garbanzos, que los incluimos dentro de la fracción proteica y de hidratos de carbono.
Ingredientes:
- Bote de garbanzos ya cocidos.
- Bote de judías verdes en conserva.
- Cebolla (si eres súper vago, puedes comprarla ya congelada; lavada y picada).
- Salsa de tomate (opcional). Puede ser salsa de tomate triturada, tamizada o una salsa de tomate frita con aceite de oliva virgen extra (mirar siempre etiqueta para ver que los ingredientes merecen la pena).
- Sal y pimenta.
Pasos a seguir:
Para súper vagos: abrir los botes de garbanzos y judías y enjuagar debajo del grifo hasta que el agua salga limpia. Echar los ingredientes en un plato. Podemos, si queremos, echar la salsa de tomate por encima. Calentar en el micro. Fin.
Para menos vagos: picar cebolla y echarla en una sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra previamente calentada. Dejar que se poche a fuego medio. Una vez esté tierna, incorporar las judías y los garbanzos previamente enjuagados con agua y salpimentar. Echar la salsa de tomate, remover y, una vez que esté calentito, apagar el fuego y emplatar.
¡Yyyy listo! Que aproveche 🙂
Qué delicioso! Me encantan las ideas de este tipo gracias